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La esperanza es lo último que se pierde

Comisaria de Les Corts

El fiscal acusa a tres mossos de romper el brazo a un detenido

  1. • Los agentes se enfrentan a una pena leve y al pago de una elevada indemnización
J. G. ALBALAT
BARCELONA
El ciudadano guineano Aliou B. D. entró detenido el 28 de abril del 2006 en la comisaria de los Mossos d'Esquadra del barrio de Les Corts y abandonó las dependencia policiales con un brazo roto y fuertes dolores. La Fiscalía de Barcelona acusa ahora a tres agentes destinados al área de custodia, entre ellos un cabo, de un delito de lesiones por imprudencia y solicita para cada uno cuatro meses de prisión, además del pago de una indemnización de 61.420 euros. La Conselleria d'Interior figura como responsable civil subsidiaria.
La fiscalía presentó la semana pasada su escrito de acusación en el Juzgado de Instrucción número 6 de Barcelona, que durante los últimos meses ha estado investigando las lesiones que sufrió el arrestado durante su estancia en las celdas de la comisaría de Les Corts. No hay imágenes de vídeo como en otros casos, pero sí pruebas, al entender de la acusación pública que, sin embargo, no acusa de malos tratos o agresión, sino de una lesión por imprudencia, al entender que no hubo intención de provocar la rotura del brazo.
Aliou B. fue arrestado por un presunto delito contra la salud pública y fue conducido a la comisaría de Les Corts. Sobre las 21.15 horas, cuando estaba en la celda número seis, el ciudadano guineano empezó a alterarse. Sin más, empezó a gritar, a lanzar la manta y el colchón contra las paredes y a golpearse contra los barrotes. Un cabo se aproximó a la celda y delante de la puerta intentó conversar con él para que se calmara.

INMOVILIZACIÓN FORZOSA
La fiscalía detalla que Aliou hizo caso omiso a los requerimientos del cabo, a la vez que iba aumentando gradualmente su agresividad. La situación estaba llegando a un límite peligroso y el mosso ordenó al detenido que se situara de espaldas a la puerta y con las manos hacia atrás. Pretendía esposarlo. Pero el joven guineano seguía en sus trece y no obedecía a nadie. Fue entonces cuando el cabo decidió entrar en la celda, acompañado de otro agente, con el fin de inmovilizarlo.
Sin embargo, Aliou se resistía y forcejeaba para impedir inmovilización, de tal manera que cayeron al suelo todos, incluso un agente que entró en la celda al oír los gritos que profería el detenido. Una vez en el suelo, y mientras el cabo sujetaba el brazo derecho del detenido con el fin de colocarle las esposas, un agente le cogió por la cintura, otro le agarró por el brazo izquierdo y un cuarto le inmovilizó las piernas.
Entre los cuatro agentes consiguieron colocarle las esposas. En esta operación, se produjo la fractura en tres fragmentos del húmero izquierdo de Aliou. Los mossos no se dieron cuenta, en un primer momento, de esta lesión, ya que el arrestado cesó en "su actitud agresiva", incide la fiscalía. Minutos después, el detenido comenzó de nuevo a gritar y a quejarse del dolor. Al final, tuvo que ser trasladado a un centro médico, donde se le diagnosticó la rotura del brazo, que le ha dejado secuelas.
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