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La esperanza es lo último que se pierde

La cultura del miedo

La cultura del miedo

Tensión...

Alerta máxima...

Medidas extremas de control...

Catástrofe a nivel mundial...

Número de víctimas inimaginable...

Suputamadre.

Quina por !!!

Definir a George Bush como un inútil que se cargaba todos los negocios en que entraba de la mano de "popó" y como un exalcohólico rehabilitado gracias a una aparición de dios, venido expresamente a comunicarle que dejara de ponerse cegarruto porque tenía una misión en la vida y trompa perdido no la iba a hacer, es quedarse corto a la hora de definir. Y mira donde está el amigo, en la guaitjaus ahogándose con las galletas pretzel.

Me imagino el cashondeo si a un moro con pelas (un árabe) se le ocurre proclamar que ha acabado de gran jeque de su país y se ha quitado de fumar petas porque un día, en pleno colocón, se le apareció Alá y le dijo que tenía una importante misión que llevar a cabo. Pues lo mismo. Lo malo es que esos son los que mandan en los dos bandos... los fundamentalistas.

Desde que el exborrachín americano lleva las riendas del mundo con otros iguales o peores que él (Rice, Blair, Rumsfeld y más gentuza que supera sus frustraciones sexuales tirando bombas) se está imponiendo la cultura del miedo y de qué manera. No es que antes no se diera, pero se ha llegado a un límite que supera todos los records..

Hoy he visto en el telenoticies el intento de "atentado inminente a gran escala" frustrado por los superservicios secretos británicos, esa gran polícía que acribilla a un pintor confundiéndolo con un terrorista malo maloso, la cual trabaja en estrecha colaboración con los superservicios secretos americanos, esos que fueron los últimos en enterarse de que 20 moritos se habían cargado 4 aviones de pasajeros, miles de personas, las torres gemelas, un trozo del pentágono y la casa blanca no porque no llegaron por los pelos, armados con esa terrible, peligrosa y ultramoderna arma de destrucción masiva que es el... cúter. Mortadelo y Filemón, agencia de información.

Aún alucino del pollo que nos han montado en los aeropuertos. Madres probando las papillas de los niños para demostrar que no son un arma química de destrucción masiva; los botes de pasta de dientes, jabón, gel, líquido para lentillas... en las papelereas de los aeropuertos no sea que maten a millones de inocentes occidentales... y la peña encantada con todo ese circo.

¡¡ ah, qué seguros estamos, cómo nos cuida el gobielno !!

No he podido remediarlo. He puesto directamente la CNN, no quería perderme a una locutora inflada de speeds, con cara de 'oh my god, casicasi vamos a morir todos' y una larga retahila de entrevistas a megaexpertos. Supongo que los mismos que aún andan buscando los cúters de Nueva York entre las ruinas.

Claro que hay un intento de atentado, y más que habrá mientras la cosa siga igual. Claro que Amadineyad, el fundamentalista iraní, si consigue la bomba atómica no dudará en probarla en Israel. Pero...

¿A quién quieren engañar estos cabrones?

¿A quién le quieren meter más miedo y porqué?

El miedo siempre ha sido el arma favorita de los poderosos.

De todas las armas del poder, el miedo es la más efectiva y barata.

Cada vez que la cosa pinta mal para Bush, Blair, o para los amantes de los misiles en general, aparece Bin Laden amenazando con eliminar en un plisplás a millones de personas y acabar de un plumazo con la civilización occidental en general y con el american way of life en particular (que, por lo visto, es el que todos debieramos llevar) y esta vez con tijeras en vez de cuters. Cielos.

Aquí, para no perder unas elecciones, nos querían meter el miedo de ETA aunque fueran otros los que mataron a tanto inocente en premio a participar en una guerra que casi nadie quería. Acojonaítos deberíamos estar. De los terroristas y de los que dicen combatirlos.

Michael Moore hace en su libro "Estúpidos hombres blancos" un retrato genial de Bush, y también del americano medio. Un tipo bastante inculto que se mira el ombligo, cargado de prejuicios y que cree que tiene mucho y lo puede perder. Por ello está cagaito de miedo y piensa que lo va a superar armándose hasta los dientes.

Bush sobrevive por los votos de los neocon (fachas hasta la médula) y de la América más profunda que "sabe" que todos los negros menos Eddie Murphie son malos, los mexicanos son todos los que no son americanos ni árabes y no duda que todos los musulmanes han de ser eliminados. Así que o se está con ellos o contra ellos.Y punto. Dios está con ellos y su causa, los otros tienen otro dios kenosentera y andan muy equivocados. God bless America, baby.

Yo me paro a pensar ahora en cuantas personas conozco víctimas del terrorismo árabe, a cuantos afectados con la caída de las torres gemelas, a cuántos conozco que se han visto perjudicados por los malandrines no occidentales que pueblan el planeta. Vamos, la cifra es entre nadie o ninguno. Definitivamente ninguno. Lo pienso con todo el respeto a los que murieron en Madrid. Aunque 192 muertos los dan las carreteras en menos de un mes, y ahí no pasa nada.

Sí sé de muertos por cáncer, por accidente de tráfico, por infarto, por... y eso en familiares. Sé de muertos por estrés, por mobbing, por problemas de todo tipo, eso entre amigos y conocidos. Sé de los que caen cada fin de semana en la carretera, los que mueren en accidentes laborales, los que se lleva el tabaco, el alcohol... y todo legal, oiga.

Al paso que vamos la civilización va a acabar consigo misma sin ayuda de ningún mohamed con cúter. No es necesario que nos quieran meter más miedo cuatro jerifaltes que disfrutan haciendo la guerra en vez del amor.

Si se permite que miles de personas sigan muriendo de hambre cada día, que se bombardee población civil en Líbano y se mate a civiles hebreos por un conflicto entre ideologías, si los pobres cada día son más pobres y los ricos más ricos... entonces es posible que, día tras día, nos hablen de más atentados frustrados, o no. Cada vez se defiende más un sistema de vida que es injusto, que no reparte bien la riqueza y, encima, se trata de justificar y sostener vendiendo el miedo como sea. Y tan malos son los que están a un lado como al otro de la línea. Los occidentales que defienden una idea de democracia que se impone a cañonazos y los otros porque lo que menos quieren es una democracia pues su sistema de ayatollahs y demás mierdas se iría a pique rápidamente. Los fundamentalistas están a ambos lados y, en medio como siempre, se lleva las ostias la población civil. La cuestión es que los que mandan harán lo que sea por no perder el poder.

El conflicto de civilizaciones. Dos formas de poder. Y en medio, los pringaos.

Los terroristas, los políticos, los militares y los fundamentalistas debieran enviarse todos a una isla desierta, con un bate de beisbol en la mano y resolver allí sus problemas a palos, como les gusta. Son tan cobardes y mezquinos que seguro que resolverían sus diferencias en poco tiempo, cuando vieran que no había nadie, pobre, hambriento o inculto, dispuesto a morir por ellos y sus extrañas ideas porque desde luego que ellos no se iban a dar de palos.

"En las guerras mueren hombres que no se conocen entre sí por defender las ideas y el poder de hombres que sí se conocen entre sí". No sé quién lo dijo, pero dió en el clavo.

Esperar que dejen de meter miedo y arreglen los problemas es demasiado pedir.

Su dios se les aparecerá las veces que sea menester para justificarles.

Nos meterán todo el miedo que haga falta para que les apoyemos.

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