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La esperanza es lo último que se pierde

El rey quemado

 

 

Juancar luciendo sus dos logotipos favoritos

(en el cuello y la solapa del chaleco)

Hay cosas que uno no entiende por mucho que se esfuerce. Los jueces tocando las narices a unos jovencitos por quemar fotos del ciudadano juancar mientras que lo ponen a caldo en la COPE y no pasa nada. Secuestran una edición de El Jueves y se cargan la libertad de expresión. ¿por qué será, será?. Y dicen que el rey es el artífice de la transición. Bien, con una izquierda recién salida de la cárcel, con miles de muertos en fosas comunes, y también por miedo a los militares franquistas, se aceptó al monarca nombrado por Franco, se negó el derecho de autodeterminación y se mantuvo en su puesto a los jueces y militares del anterior régimen. Eso es, eso fue la transición.

 

Y a todo ésto, resulta que dicen que atacar al rey es atacar a la transición y a la monarquía como garante de nuestra democracia. A ver, que me lo expliquen... O sea, ¿de un señor cuyos sucesores no lo serán por elección sino por procreación?. La monarquia no se votó en referendum. El rey fue nombrado Jefe de Estado oficialmente el dia 22 de noviembre de 1975. Al rey lo designó Franco como sucesor. El rey NO ha jurado la Constitucion, sino los principios fundamentales del movimiento (tela). Hubo rey dos años antes de que se pudiera votar. El franquismo tuvo tres jefes de estado: El general Cabanellas (1936), Franco y Juan Carlos.

 

Cuando el rey vino a España iba con una mano delante y otra detrás, su fortuna era irrisoria. A título personal, el Rey heredó de su abuelo Alfonso XIII una fortuna valorada en 100 millones de euros, repartidos, eso sí, entre cuatro herederos. Años antes de su muerte, el Gobierno de la República expropió sus posesiones y palacios en España, incluidos, entre otros, el de la Magdalena, en Santander; Miramar, en San Sebastián o Cortega, en la Ría de Arosa, en Pontevedra.

Hace cinco años, la revista británica EuroBusiness publicó que Juan Carlos I tenía un patrimonio estimado de 1.790 millones de euros. De todas formas eso es uno de los secretos mejor guardados y rápidamente la casa real se dirigió a esa revista para desmentirlo. La respuesta fue demoledora: "El Rey le cuesta a cada español 18 céntimos de euro. La reina en Gran Bretaña nos cuesta más, pero sabemos adónde va", recogía el diario para sentenciar: "Juan Carlos I corre el riesgo de perder el favor de sus súbditos".

Las únicas cifras oficiales sobre el coste de la Monarquía española son las que recogen los Presupuestos Generales del Estado desde el primer año completo de don Juan Carlos I al frente de la Jefatura de Estado, 1976. Desde entonces, la partida destinada a la Casa del Rey ha crecido justo el doble que la inflación.

En 2007, la cantidad asignada se sitúa en 8,28 millones de euros, un 3 por ciento más que en el ejercicio anterior. Pero el coste global se estima en 25 millones anuales. La diferencia que escapa al presupuesto oficial procedería de partidas distribuidas entre otros ministerios.

La única que aparece de forma individualizada son los 5,8 millones que el Ministerio de Administraciones Públicas destina a pagar a los 130 funcionarios al servicio de la Jefatura del Estado. En lo demás, resulta prácticamente imposible conocer los costes extraordinarios de la Casa del Rey.


Es tiempo de transición, de la verdadera transición. Del régimen actual al que votaron los españoles. LA III REPUBLICA.

En en blog de Anasagasti se puede saber más sobre el tema

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